Merece la pena vivir a pesar de todo

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Esta es mi historia, el día 6 de julio de 1996,una pareja comienza su vida en común,
en un piso pequeño, y destartalado, pero con gran ilusión de arreglarlo poco a poco,
trabajan los dos y despacio salen adelante, un año después de casados deciden
aumentar la familia. Pero llega el primer traspiés el retoño no llega, un sin fin de
médicos, pruebas, y por fin un 19 de noviembre se obro el milagro, el bebe esta en
camino, dicha que dura poco el 6 de enero. Los dicen hay feto pero no hay latido,
ella a un lado del biombo el al otro, un silenció ,y luego uno de los momentos más
duros de sus vidas, pero llegarán más de esos.

El 5 de febrero, una nueva ilusión esta otra vez embarazada, los 9 meses más largos
de sus vidas pero el7 de noviembre de 2002, nació EVA, bonita y buena, lo mas
grande.

Entre tanto trabajan arreglan su piso y crían a esa niña tan querida y deseada,
cuando la niña tiene mas o menos un añito piensan en darla un hermanito, segundo
gran traspiés, otra odisea pierden dos bebes en el intento de tener un segundo hijo,
a la tercera va la vencida, detectan un problema sanguíneo a la madre y con un
tratamiento nace un varón flacucho y poco dormilón, pero precioso y morenote, la
madre muy mala en cuidados intensivos, transfusiones etc de repente un brazo no
responde, que ¿sera? y otra odisea de médicos y pruebas, y al final una enfermedad
degenerativa y sin cura, todo el mundo no te preocupes un tratamiento y seguimos
viviendo, nada de eso, esto es muy serio, no puedo peinar a mi hija, ni coser, ni
usar unas tijeras, ni atar un botón, no puedo escribir ni cortar un filete.

Ahora estoy en un berrenchín de vez en cuando, mal humor, impotencia y poca
paciencia, en andar coja un día y otro no, sin poder dormir, siempre cansada y un
sin fin de cosas imposibles de explicar con palabras.

Pero pon buena cara, tienes una pensión que te ayuda y un futuro chalet a cambio de
que. Tengo que empezar de nuevo a hipotecarme, ¿Por qué’? por mi salud, la cual con
los años no me permitirá vivir en mi pisito acogedor, ni desarrollar mi vida como la
tenía prevista, y tener que oír que suerte, pues no, tengo que pagarlo como todo
hijo de vecino, preferiría vivir en mi piso destartalado pero no padecer esta amarga
enfermedad. Lo único que puedo agradecerle a esta historia es darme cuenta de la
gran persona con la que comparto mi vida. Esta es mi historia, espero nos demos
cuenta de la fortuna de cada uno sin, pensar en que queremos, solo hay que agradecer
lo que tenemos. A pesar de todo esto la protagonista es feliz en mas ocasiones que
infeliz, y le da gracias a todos los que la quieren.

Escribo esto no por lastima solo por que me ayuda

Soy Nuria de 37 años, enferma de pk desde hace 3 años.

Un saludo