«Merece la pena vivir a pesar de todo»
Texto recuperado del archivo histórico de AEP Taray. Publicado originalmente en 2008.
Esta es mi historia. Después de formar una familia, atravesar pérdidas y recibir a mis hijos, un día un brazo dejó de responder. Tras muchas pruebas llegó el diagnóstico de una enfermedad degenerativa y sin cura.
Hubo días de impotencia, cansancio y poca paciencia; días en los que caminar, peinar a mi hija, escribir o abrochar un botón parecían tareas imposibles de explicar con palabras. También hubo que reorganizar la casa, el trabajo y los planes que tenía para mi vida.
Lo único que quiero agradecer a esta historia es haberme hecho ver las personas valiosas que tengo a mi lado. A pesar de todo, la protagonista es feliz en más ocasiones de las que imagino. Solo hay que agradecer lo que tenemos.
Escribo esto no por lástima, sino porque me ayuda.